El seguimiento de la huelga de médicos continúa cayendo y los sindicatos piden la intervención de Pedro Sánchez

6

La tercera semana de huelga de médicos ha comenzado este lunes con el menor seguimiento en los paros mensuales que iniciaron en febrero en protesta contra el Estatuto Marco que plantea el Ministerio de Sanidad. Andalucía, hasta ahora la comunidad con mayor respaldo, ha bajado por primera vez del 20%, según datos oficiales, que lo situaban en casi un 25% en la primera huelga.

La caída es generalizada en las autonomías que van aportando sus estadísticas. En Cataluña, el seguimiento se queda en un 5,2% (un punto menos que en febrero); un 7,3% en Valencia (tres puntos menos); un 16,4% en Galicia (que baja un punto); un 13% en Canarias (una caída de casi tres puntos).

Los sindicatos convocantes, sin embargo, cifran el seguimiento entre el 50% y el 70%. Argumentan que los servicios mínimos producen que las cifras oficiales sean menores, pese a que las consejerías aseguran que ya están descontados de sus estadísticas.

El conflicto no tiene visos de solucionarse. El comité de huelga formado por la Confederación Española de Sindicatos Médicos (CESM), el Sindicato Médico Andaluz (SMA), Metges de Catalunya (MC), la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (AMYTS), el Sindicato Médico de Euskadi (SME) y el Sindicato de Facultativos de Galicia Independientes (O’MEGA) ha pedido por carta al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que “asuma la responsabilidad de la negociación”.

Tras 16 jornadas de paro y más de una decena de reuniones, el comité de huelga considera que el conflicto ha alcanzado un punto decisivo: “No habrá final sin negociación real ni solución efectiva. No hay vuelta atrás mientras se pretenda sostener la sanidad pública sobre el sobreesfuerzo permanente, la precariedad estructural y el deterioro progresivo de las condiciones laborales de médicos y facultativos”.

Sus principales reivindicaciones pasan por un estatuto propio diferenciado del resto de los sanitarios que les reconozca una categoría superior a todos los demás, jornadas de 35 horas, reducción en las guardias, mejor remuneración para las horas extra y que estas cuenten para la jubilación.

Sanidad replica que ya ha concedido todas las peticiones que entran dentro de sus competencias, incluida una bajada de las guardias de 24 horas a 17. Pero argumenta que su pago está en manos de las comunidades y que, por ley, no pueden contar para calcular la edad de jubilación, que para todos los trabajadores españoles se calcula en función de los días trabajados, no de las horas.

La ministra de Sanidad, Mónica García, ha acusado al comité de sobrepasar líneas rojas: “A mí un comité de huelga que me pide que haga cosas ilegales o que invada otras competencias o que transgreda otras leyes, pues es que no le puedo decir que sí. Y cuando alguien viene a una mesa de negociación y te pone como líneas rojas cosas que son ilegales, pues no quiere negociar, quiere mantener el conflicto vivo”.

“Aquí hay alguna serie de intereses que yo desconozco”, ha denunciado la ministra, que considera que la huelga ya no está motivada “por las reivindicaciones de los profesionales”, sino que “el problema es que hay sindicatos médicos, algunos de ellos, que han decidido que con una mano acuerdan y con la otra rompen el acuerdo porque prefieren el conflicto”.

A pesar de que el seguimiento no está siendo mayoritario, hay cientos de miles de pacientes afectados desde que comenzó. La Comunidad de Madrid las ha cifrado en 150.000 las consultas canceladas, 15.000 las pruebas diagnósticas y unas 7.000, lo que supone un impacto económico de 11 millones de euros.